Inicio
 
 
No es necesaria la dotación de provisiones: genérica, específica y estadística.
  Morosidad nula.
 
Elimina los gastos y la problemática de recobro.
 
Asegura el retorno de la inversión (principal del préstamo) con la rentabilidad prevista (interés).
 
Flexibilidad en los plazos, permitiendo mayor margen de maniobra con el cliente.